Contagio de hepatitis C y TAC: nota aclaratoria

11 de Noviembre de 2018 - Publicado en PRENSA

Josep Quer (Liver Unit.Lab, Vall d'Hebron Institut de Recerca, Hospital Universitario Vall d'Hebron (VHIR-HUVH)

En los últimos dos días, hemos conocido por la prensa que 5 pacientes contrajeron el virus de la hepatitis C y todos ellos habían coincidido en el servicio de diagnóstico del Hospital Gregorio Marañón donde fueron sometidos a un TAC con administración de contraste. Los estudios epidemiológicos realizados por el propio Hospital indican que los afectados pudieron infectarse a partir de un paciente con hepatitis C crónica que no era conocedor de la infección. 

En primer lugar, la transmisión debe demostrarse mediante estudios moleculares. El primer paso consiste en comparar el subtipo de virus de los pacientes infectados con el del paciente crónico posible fuente de infección. El segundo paso consiste en secuenciar los virus del suero de los cinco pacientes con infección reciente y compararlos con el aislado viral del paciente crónico, con aislados locales (virus de otros pacientes de la misma área geográfica que no hayan tenido nada que ver con el brote) y con controles aislados de las bases de datos. Los árboles filogenéticos y las distancias genéticas demostrarán sin lugar a dudas si los cinco pacientes se infectaron de la misma fuente (paciente crónico) o no. La infección aguda puede resolverse de manera espontánea (el paciente elimina el virus gracias a una respuesta inmune eficiente) y en caso de el virus persista el tratamiento de la infección aguda se ha demostrado altamente efectivo eliminando la infección viral.

Los protocolos diagnósticos y clínicos siguen un estricto control para reducir el riesgo de transmisión de virus como el virus de la hepatitis C u otros al mínimo, pero en algunas situaciones, sobre todo cuando se utilizan viales de reactivos, o en este caso contraste compartidos entre diferentes pacientes (viales multidosis) existe un riesgo de contagio por error humano. En los últimos años los casos de transmisión “nosocomial”, es decir de transmisión en la práctica clínica, se han reducido al mínimo y tan solo se producen por errores, situaciones en que no se siguen de manera estricta los protocolos establecidos.

La experiencia de investigadores del grupo de hepatitis de la SEV, en un caso similar de transmisión por TAC, fue debido a un error en el uso de contraste multidosis (European J Gastro.Hepatol; 2008;20:73-78). Esto significa que se prepara un vial de contraste y de este vial, se suministra un cierto volumen a diferentes pacientes hasta agotar el contraste. La transmisión se produjo por un error humano, puesto que el protocolo dictamina que al acabar el TAC, primero debe desconectarse la conexión con el equipo de contraste y seguidamente retirar la vía del paciente. En el caso que se realice la operación al revés, normalmente por desconocimiento, al desconectar la vía del paciente se produce un reflujo de sangre y si el paciente está infectado por un virus como en este caso el virus de la hepatitis C, se puede infectar el vial de contraste, con lo cual el riesgo de transmisión a un nuevo paciente es muy alto.

La solución recomendada contra el riesgo de transmisión descrito es usar viales unidosis y no compartir material de inyección entre pacientes.