Día mundial de la lucha contra la rabia

15 de Septiembre de 2018 - Publicado en PRENSA

José A. López Guerrero (JAL) (Profesor y director dle grupo de neuroVirología, Dpto. de Biología Molecular- UAM)

Un 28 de septiembre de 1895 moría Louis Pasteur, químico y microbiólogo francés que creó la primera vacuna antirrábica. No es casual, por ello, tal y como nos recuerdan desde las páginas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que, desde 2007, cada 28 de septiembre se celebre –más bien se conmemore- el Día Mundial de la Lucha contra la Rabia (WRD o World Rabies Day), lo que representa una jornada de acción y sensibilización que redundaría en la concienciación y prevención de la enfermedad, principalmente allí donde el virus está más presente: Asia y África.

Desde la Organización Mundial de Sanidad Animal, OIE, también nos recuerdan que la prevención de la rabia es cosa de todos. Con el lema “Unidos contra la Rabia”, esta organización, junto a la OMS, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Alianza Mundial para el Control de la Rabia (GARC) trata de elaborar la estrategia final común de conseguir, para 2030, que no se produzca ninguna muerte humana por rabia.

Creado y coordinado anualmente por la GARC, el WRD 2018 se centrará en los países endémicos para el virus con el fin de aumentar la conciencia social sobre la enfermedad y profundizar en su prevención, tanto desde el ámbito nacional como local. El lema del WRD 2018 será “Rabia: comparte el mensaje. Salva una vida". Se destaca, por ello, la importancia de la educación y el conocimiento para prevenir la rabia, mostrando ya en los colegios lo vital que pueden resultar los programas de vacunación canina, o tratar a tiempo las heridas por mordedura.

Varias son, en resumen, las realidades que desde la OMS y a través del WRD se señalan: en la mayoría de los contagios y muertes por rabia en el ser humano el perro es la fuente de infección, hecho, este, prevenible mediante vacunación. Más del 40% de las víctimas de mordeduras por animales sospechosos de ser portadores del virus son menores de 15 años. Finalmente, y mientras los programas de vacunación van alcanzando nuevos y más remotos territorios, el lavado a fondo e inmediato de una herida tras un contacto animal sospechoso puede salvar vidas.